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sábado, 29 de agosto de 2015

ARGENTINA: CREENCIAS POPULARES




GAUCHITO GIL

No hay duda que cuando viajas por tierra te relacionas con un país mucho más que si vas en avión de lugar en lugar. Nosotros estamos optimizando nuestros viajes en camioneta. Somos más arriesgados con las rutas a elegir para llegar a un destino, y nos dejamos llevar hasta cansarnos, llegando a tener que dormir en la ruta; aunque generalmente logramos llegar a un hotel, posada o cabaña donde descansar para seguir viaje al siguiente día.
En los viajes por Argentina he encontrado algo muy pintoresco y que confieso tuve que “googlear” para tener más información.
En nuestros recorridos, especialmente por la Patagonia y hasta en la Tierra del Fuego,  nos fuimos cruzando infinidad de veces con unos mini templos decorados con banderas y cintas rojas dedicados al “Gauchito Gil”, un gaucho llamado Antonio Gil Nuñez, que es una figura religiosa popular nacido en Corrientes en el s. XVIII.
La historia dice que el gauchito fue un trabajador que tuvo un romance con una viuda rica, pero el jefe de policía del pueblo también estaba detrás de la viuda y esto puso en peligro la vida de Antonio, que decidió alistarse e ir a pelear en contra del Paraguay.  Al regresar, fue reclutado por el Partido Autonomista pero desertó y como la deserción era delito, fue capturado y degollado. Gil le dijo a su verdugo que rezara en nombre de él por la vida de su hijo, quien estaba muy enfermo; este así lo hizo y milagrosamente su hijo se curó. El pueblo se enteró del milagro y construyeron un santuario, que creció hasta hoy.
Aquí les dejo la oración al Gauchito

    Oh, Gauchito Gil,
    te pido humildemente
    que se cumpla por tu intermedio
    ante Dios, el milagro que te pido,
    y te prometo que cumpliré mi promesa
    y ante Dios te haré ver
    y te brindaré mi fiel agradecimiento
    y demostración de fe en Dios
    y en vos, Gauchito Gil.
    Amén

viernes, 7 de agosto de 2015

USHUAIA TIERRA DEL FUEGO




FIN DEL MUNDO 


Esta “Visita a Ushuaia” lo hice un poco extendida.

Ante todo una mini introducción
:
No conozco Ushuaia en verano, que es definitivamente su temporada alta. Sólo he estado en invierno (julio, agosto, septiembre), por cuatro años seguidos y desde aquí escribo. Una ciudad de unos 70.000 habitantes que se da el lujo de ser la ciudad más austral del mundo, porque aunque Puerto Williams que está enfrente y más al sur pretende quitarle el título, está no alcanza a llamarse ciudad ya que su población no alcanza los tres mil habitantes.
Aunque no es la ciudad más linda del mundo, su ubicación sobre una gran bahía del Canal de Beagle y con la cadena montañosa donde se encuentra la montaña Martial y un poco más allá el bellísimo Monte Olivia y el Cinco Hermanos, hacen que te conquiste y que no te canses de admirar el paisaje cada uno de los días que permanezcas aquí.
En Ushuaia funcionó por mucho tiempo una prisión para reincidentes y delicuentes peligrosos.

Cómo llegar:

En avión
Son poco más de 3 horas de vuelo desde el Aeropuerto Jorge Newbury (Aeroparque) de Buenos Aires. Tanto LAN, como Aerolíneas Argentinas tienen vuelos directos.

Nota: el aeropuerto Aeroparque es lo máximo cuando estas pasando unos días en “BAires” antes de visitar otro lugar en Argentina. Está en el medio del medio de la ciudad; pero si quieres llegar y conectar directo a otros lados del país, es incómodo tener que  trasladarte desde Ezeiza (el Internacional) a 40 minutos del centro a este cómodo aeropuerto. Cabe decir que hay algunos vuelos domésticos que salen de Ezeiza, al igual que uno que otro internacional sale de Aeroparque.

En barco
Sólo en los meses de verano (noviembre, diciembre, enero)
Hay barcos de super lujo que hacen la expedición Antártica partiendo de Ushuaia, y otros que hacen el cruce entre Buenos Aires o Montevideo, hasta Valparaiso en Chile. Todos son cruceros costosos y por lo general, no pasan más que una tarde en la ciudad.

Por tierra
Venir por tierra aquí es toda una experiencia. Lo he hecho desde Bariloche por la Ruta 40 y desde Buenos Aires por la Ruta 3, pero no es cualquier cosa son muchísimos kilómetros.
Al llegar al cruce esperas la balsa de la Transbordadora Austral Broom que te lleva junto a tu carro a través del Estrecho de Magallanes. En unos 20 minutos estas en Bahia Azul en la Isla Tierra del Fuego. El precio del viaje en ferry es de unos US$ 12. De ahí manejas hasta el Paso Fronterizo San Sebastián, y estás de nuevo en Argentina. Este recorrido dependiendo del estado de las carreteras dura unas tres horas.
La experiencia es inolvidable. Los paisajes al igual que en toda la Patagonia son a la vez dramáticos y tranquilizantes, al menos en invierno donde se respira un aire helado y cristalino donde todo parece más nítido y donde la Naturaleza te atrapa.




Que hay aquí para hacer?

Bueno, este lugar es especial. Las posibilidades son inagotables para los excursionistas. Con cero entrenamiento he subido hasta el Glaciar Martial (en invierno), lo cual es solo un abreboca. 
Tienes para días de paseos, acampadas y múltiples actividades al aire libre.

Después hay el turismo tradicional que ofrece la ciudad

Paseo en barco por el canal de Beagle :

Me encantó el paseo, vas en yates pequeños y te acercas bastante a las islas. Los paseos duran entre 2:30 y 3:30 horas y tienen dos salidas diarias, a las 10pm y las 3 pm, siempre que las condiciones del tiempo lo permitan.
El punto más lejano es el famoso Faro de Les Eclaireurs, y después se va parando en islotes donde viven colonias de lobos marinos y de cormoranes, que son pájaros parecidos a pinguinos.  Uno de los barcos te lleva una isla donde haces una caminata de una media hora. Las islas de los lobos huelen horrible, pero es realmente fascinante encontrarse tan cerca de estos masivos animales.
Para mi es la atracción número uno de la ciudad. Los precios van entre 480 y 700 pesos argentinos.
La fauna marina en la bahía es abundante. De hecho hay hasta orcas.


 https://www.youtube.com/watch?v=1oePjdpGnS8
 

En tierra firme hay varios museos, pero yo iría al Museo Maritimo y del Presidio que queda en la Base Marítima, donde anteriormente estaba la prisión. Es un visita interesante, en la parte donde funcionó la cárcel, en especial la sección que dejaron tal cual fue. El resto es solo regular. La entrada cuesta ARS 150 para visitantes no argentinos.
Hay otros museos: del Fin del Mundo y Yamaná que no he visitado todavía.




Parque Nacional Tierra del Fuego y Bahía Lapataia
Visita a las castoreras (que en realidad han destrozado todo el ecosistema de la zona pero que vale la pena visitar) y final de la Ruta 3 que nace en Buenos Aires.
En esa ruta se pasa por la Estación del Tren del Fin del Mundo, que ofrece un paseo (en el tren) por el Parque Nacional.


Las castoreras



Para el lado de Tolhuin está:

Playa Larga




La estancia Haberton, es otra opción de paseo.
Lago Fagnano y Lago Roca. 

De verdad las opciones son ilimitadas.

Nota: yo no las conozco pero la Avenida San Martin tiene una agencia de viajes en cada cuadra. En alguna leí que ponen a disposición del turista camionetas para llevarte a estos lugares por el día. 


Cuantos días me quedaría en Ushuaia? Pues depende del plan, si vienes con un grupo y vas a rodar en bici o tienen un plan de excursión organizado, la visita depende de eso.
Si solo vienes a conocer la cuidad más austral del mundo, creo que dos, máximo tres noches está suficiente. La belleza natural del lugar es innegable, pero la ciudad es descuidada, casi fea, hay  escombros por todas partes. La calle principal está llena de comercios, casi todos turísticos. Ahora pusieron una iluminación que la hace ver un poquita linda en las noches.

DORMIR

Donde quedarse

Mucha plata? Quédate en el Arakur. Si no, pues hay infinitas opciones. Conozco Cilene del Faro, y me gusta porque esta en el mero centro pero es caro, también en el centro esta el Lennox, en Deloqui el Hotel Fueguino, y muchísimos otros de todos los precios.
Hay unas cabañas que se llaman Patagonia Lodge, en la Bahia del Buen Suceso, a un precio  interesante, pero aunque no están lejos, necesitas taxi o tu carro para salir.
También me he quedado arriba por el glaciar Martial en unas cabañas: Cabañas del Martial,  costosas pero lindas. El internet no es bueno.



Dependiendo de tu presupuesto me quedaría en cualquiera de estos, pero tengo que decir que Ushuaia esta evolucionando, hay mucha construcción y esta vez por ejemplo, estoy estrenando un apartamento totalmente moderno pagando una fraccion de lo que he pagado en hoteles.

En invierno
Lo mejor del invierno es el Cerro Castor. Es una estación de esquí que está muy bien montada y que con el tiempo ha sido ampliada y ofrece buenos servicios y muy buen esquí, con pistas bien pisadas y fabricadores de nieve artificial.
Yo diría que para un esquiador es bastante recomendable, provisto que tengas los fondos para pagar las cabañas www.castorskilodge.com que ofrece el propio centro de esquí y que son demasiado caras.
La otra opción es quedarse en el centro. A unos 27 kms. El inconveniente es que debes alojarte en un hotel que tenga traslados al cerro incluidos o en su defecto, alquilar un carro con ruedas de nieve. Adicionalmente a esto, la carretera (Ruta 3), en invierno, en mi opinión, es para expertos.



Pista de esquí de fondo


Ona House en Cerro Castor


Aparte del esquí, hay dos cosas mas que puedes hacer solo en invierno:
Paseos en snowmobile súper divertidos porque el espacio para recorrer es amplio y tienen además una ¨banana¨ que amarran atrás y los pequeños van ahí tirados por la moto de nieve.






También están los paseos en trineo de perros. Fuimos a Valle de Lobos www.valledelobos.com aunque otras varias opciones para escoger, pero creo que esta es la mejor.. La historia de los perros, la forma como están organizados, sus viviendas son interesantes de conocer y el paseo en si, toda una experiencia.










COMER

Finalmente! Como no se puede esquiar, pasear o caminar sin comer, aquí les escribo algo sobre esto:

El mejor me parece Kaupé, Roca 470 (es caro, por ejemplo la Merluza negra -que es riquísima!!)-cuesta a dólar blue como us$ 24)
Me gustó Kalma, Antartida Argentina 57 Es cocina de autor pero con gran influencia atagónica. Es un local peqeuñita con unas 5 mesas pero bien atendido. Nos gustó.
Hay un sólo sushi, se llama Sushi Board, Roca 63. Está bien, pero solo eso. Es caro y limitado en su oferta, a pesar que por estar en una ciudad portuaria uno pensaría automáticamente en mucha variedad.



Para pizzas, sin duda 137, San Martin 137
Maria Lola Restó, Deloqui 1048 es tipo Kaupé pero un poquito más informal.
Hay uno de parrillas: Casimiro Biguá, Maipú 395 (lo hay en El Calafate también). Está muy bien.
Almacén de Ramos Generales, Maipú 749. Desde tomarte un café con una “factura” hasta almorzar o comer, este lugar merece la pena visitarlo ante todo por el ambiente. Te sientas a comer rodeado de una colección de objetos viejos y antigüedades que te distaren del menú un buen rato.


Almacén de Ramos Generales

Si te aventuras a la Estancia Haberton, de regreso puedes almorzar en La Mesita de Almanza en Puerto Almanza para comer pescados, centolla y otros mariscos. Unico defecto, la cocina está casi incorporada a las mesas, lo cual es agradable mientras estás ahí pero al salir descubres que toda tu ropa huele a pescado  y no se va fácil.
De resto puedes salir a probar lo que encuentres por la calle principal (San Martin) o en Maipú que es la costanera.


El resto se lo dejo a las fotos… 






Atardecer del 30 de julio 2015




martes, 2 de junio de 2015

PATAGONIA INMENSA...PARTE 2

SEGUIMOS AQUI

 

Recordar un buen momento es sentirse feliz de nuevo
Gabriela Mistral
 
Casi sin amanecer y entusiasmados por las recomendaciones de nuestros anfitriones, salimos del Cinco Rios Lodge www.cincorios.cl/  a continuar nuestro recorrido dirección sur por la Carretera Austral, la ruta 7. Originalmente pensábamos cruzar a Argentina por el Paso Huemules, pero seducidos por las historias y las descripciones de lo que nos venía adelante, decidimos quedarnos en Chile un rato más. De todas maneras nos pareció un desvío aceptable. El sol se abrió paso entre las nubes y nos acompañó en todo el recorrido. Fuimos pasando lagos y lagunas de intensos azules, y montañas coronadas por picos nevados. El recorrido por  el Parque Nacional Cerro Castillo, en carretera de asfalto, tiene subidas empinadas, y luego bajadas con pendientes fuertes y vistas panorámicas del valle del Rio Ibañez y de las montañas que lo rodean.
Nuestro destino era un poco alejado pero habíamos hecho cálculos del tiempo y los kilómetros a recorrer y todo parecía estar en orden. Aún así el camino se hizo más largo de lo esperado y sin darnos cuenta, entre buscar algún huemul, los casi extintos ciervos patagónicos,  o cruzarnos con alguna liebre, terminamos llegando al mediodía a Puerto Rio Tranquilo. Fuimos siguiendo instrucciones al pie de la letra: pongan gasolina porque después no hay bombas, almuercen en el restaurant del medio (sólo había tres que parecían idénticos, con comida casera y cero pretensiones), y lo más importante, no dejen de hacer el paseo a las Capillas de Mármol en el Lago Carrera.
Bueno, el sólo hecho disfrutar estar frente al Lago General Carrera (que es el Lago Argentino en Argentina) es algo espectacular; Es inmenso, el segundo más grande de Suramérica, de un azul profundo y rodeado de cumbres, pero nos faltaba el paseíto a las Capillas y la verdad que se nos estaba complicando el plan. Las lanchas no estaban trabajando porque no había casi turismo en esa época, y la única que había disponible, estaba siendo contratada por un grupo de jóvenes chilenos que querían ir solos. Casi retirándonos decidimos insistir una última vez y fuimos aceptados. Subiríamos a la embarcación con el grupito. 


Tuvimos que caminar como un kilómetro hasta el lugar donde estaba anclada la precaria lancha. Por segundos pensamos en un naufragio en esas aguas heladas. Nos advirtieron que era un recorrido más o menos largo. De hecho el paseo duró como una hora.
Llegar a esos acantilados y descubrir su secreto fue algo que nos quitó la palabra por momentos. Fue algo mágico. Las Capillas y la Catedral son cuevas de colores blancos y cremas, formadas por erosión de años que hacen contraste con el color cristalino del agua.  Llegas en la lancha hasta adentro e incluso en alguna te puedes bajar. Para mi superaron a la gruta Azul en Capri. Este santuario de la Naturaleza queda alejado de todo. Llegar es difícil, además no hay alojamiento cercano, ni nada. Para algunos eso nos resulta más atractivo, pero la realidad es que el acceso hace que sea un destino turístico poco visitado.



Estábamos en éxtasis con este descubrimiento, uno de los secretos guardados del sur de Chile, que no nos dimos cuenta que se nos hacía tarde. Seguimos entonces camino, ahora sí decididos a llegar antes del cierre de la frontera.
Pasamos el lago Bertrand y el caudaloso río Baker (no se dice Beiker). Un poco más adelante, tomamos el desvió en dirección a Valle Chacabuco. Nos quedaban más de 160 kms de carretera de tierra, pero por el momento, nuestra meta era llegar antes que se fueran los gendarmes del Paso de frontera.
En la ruta, vimos algunos ñandúes y un ocasional guanaco. Ramon, experto en fauna patagónica nos desaconsejó acercarnos. Nos explicó que aparte de ser rápidos, los guanacos escupen a distancia. Insistimos y para sorpresa nuestra, este guanaco era solo el centinela. Fue tarde cuando nos vimos atrapadas entre una manada de unos cincuenta de estos animales, ancestrales pobladores de la Patagonia. Parecía que el día no terminaba de sorprendernos.


Seguimos recorriendo sobre la nada. Ni el GPS sabia ubicar nuestro paradero. Vimos una casa en una colina y decidimos que era propiedad de cuestionado americano que ha comprado grandes extensiones de tierra en Argentina y Chile con propósitos de conservación del todo el ecosistema de la Patagonia. 


Finalmente ya oscuro pero iluminados por una luna llena que se aventuró esa noche, llegamos al Paso Roballos. Fuimos los únicos en cruzarlo ese día. Nos sentíamos héroes. Al poco rato ya estábamos en tierras de San Martin, pero todavía lejos de cualquier poblado, ni asomo de luz eléctrica. apagamos las luces de la camioneta y nos quedamos ahí en silencio, mirando las estrellas y el cielo infinito. Creo que los tres acordamos que ese día tuvo un misticismo especial.



Llegamos como a las 11 de la noche a Bajo Caracoles. Sabíamos que era un pueblo precario pero lo más cercano a la Cueva de las Manos. Nuestra visita de la mañana siguiente. En Bajo Caracoles hay un sólo hotel: Hotel Bajo Caracoles. El único problema es que las encargadas dormían. Tuvimos que tocar varias ventanas hasta que aparecieron y nos atendieron, inclusive nos hicieron unos sanduches y compramos unos jugos. El hotel es totalmente precario. Baño común y un cuarto helado con una estufita que debe dar calor hasta medio metro de distancia. Nunca he pasado tanto frío desde aquel 31 de diciembre durmiendo en carpas beréberes en el desierto de Erg Chebbi en Marruecos.
 

CRUCE ARGENTINA - CHILE

PASOS FRONTERIZOS: ENCUENTRO CON LA AUTORIDAD


 


He cruzado entre Chile y Argentina por numerosos pasos. En ninguno he tenido problemas, pero aquí les dejo algunas recomendaciones que les hará el proceso más fácil.
Pasos visitados (desde el más al norte al más al sur)
Sistema Cristo Redentor, cerca de Portillo; Pino Hachado es un paso de montañas a 1900 mts;  Futaleufú está en la región de los Lagos; Huemules en Balmaceda, Roballos perdido en la nada…; Rio Don Guillermo para llegar a Puerto Natales; en Tierra del Fuego está el Paso San Sebastián.





1- Los pasos fronterizos tienen horario. Debes chequear esto antes de decidir cruzar. Ademas los horarios varían según las estaciones.
Nosotros teníamos un plano (de los de antes), que tenia los horarios. Pero ante la duda,www.pasosfronterizos.gov.cl o gendarmeria.gov.ar/pasos/

2- Si viajas con un menor de edad te recomiendo que lleves un permiso que lo autorice a pasar la frontera contigo, ya seas el padre/madre o un amigo.  Aunque no seas chileno ni argentino, ellos tienen la potestad de pedirlo. A mi en cada una de ellas me pusieron problemas con mi hija que resolví explicando que era venezolana y que el padre había dado autorización notariada en el país. De todas maneras, en cuanto tuve oportunidad, imprimí una partida de nacimiento que guardaba en mi computadora y esto de alguna manera me facilitó el paso.

3- Pasar la frontera con comida. Esto es un tema importante. El control aduanero es súper estricto. Hay infinidad de restricciones en cuanto al cruce con una cantidad innumerable de comestibles, tipo jamones, quesos, miel, frutas y son muy detallistas; si te agarran con algo que no esta permitido y que no declaraste, la multa es astronómica. Increíble! Además, muchas cosas que no imaginas están prohibidas. Por ejemplo la comida de perro.

4- Cuando hagas el calculo de horas de viaje, súmale por lo menos media hora por el trámite ya que primero sales de un país, llenas formularios, te sellan el pasaporte etc., y después de un recorrido de varios kilómetros, entras en el otro país donde nuevamente te sellan, declaras y finalmente te revisan el equipaje del carro.



Es toda una experiencia ir saltando entre los dos países, pero puede ser  irrelevante para un europeo que cruza fronteras entre sus países sin siquiera darse cuenta.

Yo viaje a Colombia por tierra hace miles de años sin muchos problemas. Hacerlo hoy es una verdadera aventura, casi una locura, y yo diría que reservada solo para nacionales de uno u otro país, y que cruzan por razones más importantes que un viaje de turismo. Suerte!

viernes, 20 de marzo de 2015

PATAGONIA INMENSA...PARTE 1

CONTINUACION: COYHAIQUE 





Casi sin planearlo, nos vimos con cuatro días libres.  Cuatro días a nuestra entera disposición. La única condición del juego era llegar a Ushuaia en la fecha en que nos esperaban. Pusimos nuestras cartas sobre la mesa y nos dispusimos a jugarlas todas. Salimos una mañana bien temprano antes que el sol se despertara. De la cama de la casa en Arelauquen Bungalows en Bariloche saltamos a nuestra recién alquilada camioneta: una Toyota Hilux blanca equipada con todo lo que aspirábamos menos la entrada auxiliar en el equipo de música. Descubrir eso nos hizo reír y llorar!! Qué haríamos esos días sin música? De seguro en pocas horas nos habríamos contado todas las historias que conocíamos.  Compartimos los cuentos con los de Landricina, un comediante argentino que nos acompaño vía CD.  Poco más adelante en una estación de servicio, nos hicimos con otro compañero de viaje: Enrique Iglesias, quien nos cantó sus temas en gran parte del recorrido.

HILUX HTN 987


RUTAS INFINITAS



Coihayque, en la Región de Aysén en Chile fue declarada nuestro ciudad destino del día, o sea más de 700 kilómetros de recorrido. No estábamos muy claros de lo que estábamos buscando en ese lugar, pero sí convencidos de que allí queríamos estar. Así que la noche anterior había intervenido todos los sitios web de hoteles y elegido en el que pasaríamos la noche.
Recorrimos fácilmente casi dos horas antes de parar a tomarnos un café. Ya comenzaban a abrir las panaderías, así que nos bajamos en un pueblo en la ruta, y compramos “facturas”, (es divertido llamar con nombre de ticket de compra, a un pan dulce relleno de mermelada), medialunas, y otros pancitos más, y subimos de nuevo a la camioneta para seguir nuestro camino.
Es increíble el hambre que dan los recorridos por tierra. Casi sin haber hecho la digestión del desayuno, ya estábamos comiendo papitas y dulces.
El camino es largo, bellísimo. Al principio está pavimentado, después se convierte en carretera de “ripio” que es un camino de tierra pero compactada, y que dependiendo del clima se hace más o menos fácil para manejar. Lo importante es saber que no es lo mismo que el asfalto. Es difícil mantener el control. Cuando está muy seca levanta polvo y piedritas y puedes causar un accidente si te cruzas con otro carro en la vía. Si está húmeda o hay nieve, se forman canales por donde ya han pasado carros antes y entras en esos rieles y si te sales es tan violento que puedes hasta volcarte. Pero si te gusta andar en carro, nunca te vas a fastidiar, es ilimitado el paisaje. Al principio del recorrido, todavía en Argentina están los lagos Gutiérrez y Mascardi. Después se vuelve más árido y aparecen algunas montañas. Luego en un momento dado, cruzas al este por la ruta 259, donde paramos en Esquel a poner gasolina y luego seguir vía Trevelín para llegar al Paso Futaleufú. Nosotros teníamos GPS y plano tradicional, que me pareció un buen complemento a la modernidad.
Una vez en Chile queríamos encontrar la Carretera Austral, que era algo importante para nosotros, una especie de meta. 


La carretera es de ripio en buena parte de su recorrido y otra está siendo asfaltada por lo que a veces estaba cerrada por ratos y nos hacían esperar mientras la maquinaria hacia su trabajo. El recorrido es fuerte, con tramos bien complicados. Nos paramos a comer (una vez más con hambre). Encontramos un poblado: La Junta, y un pequeño restaurant a orillas de la ruta.  Comimos riquisimo. Comida súper casera atendida por dos señoras que me imagino que cocinaban para los obreros de las obras en la ruta. Ahí conocimos el postre tipico chileno Mote con cosillo. Ni siquiera entendimos bien el nombre y por un tiempo lo llamamos diferente. Se trata de un durazno en almíbar sobre el que además nadan unos granos de trigo. Es diferente, es muy sabroso. Hay que probarlo! El lugar se llama Donde La Rosita.  Nos costó como 10 US$ por persona.


Una vez más arrancamos en dirección a Puyuhuapi, pensando que nos habíamos extendido demasiado en la sobremesa y temiendo no llegar, además sorprendidos por lo mala de la ruta pero que de alguna manera nos divertía. La tarde se puso espectacular, pasamos por varios lagos y cascadas y nos bajamos en la Cascada de la Virgen (donde se nos apareció una imagen). 


Después seguimos nuestro camino pasando por lagunas y bosques. Terminamos atravesando Coyhaique de noche, y unos pocos kilómetros más allá, el Cinco Ríos Lodge. Me encantó lo discreto de su aviso para la belleza del lugar. Cómo recomendar algo tan lindo en un lugar tan perdido? Fuimos atendidos por los dueños que nos dieron lo que ellos decían era el mejor cuarto del “lodge”. Era de esquina, sin nada que envidiarle a cualquier 5 estrellas. Impecable, con una cama deliciosa, un ambiente especial, decorado con libros de la región, y muchos detalles. El lobby con techos altisimos, con un comedor donde cenamos (otra vez nos dio hambre) delicioso y que al igual que el alojamiento, es de recomendar; y finalmente en la mañana…la vistaaa!!! hay como un cañadón abajo que resulta ser el Rio Simpson y al frente los Andes patagónicos. Increíble, realmente emocionante. Ese lugar es ideal para pesca de la que llaman pesca con mosca “fly flishing” y ese es su mercado más importante. Ojo, no es un lugar barato para nada, pagamos casi US$ 200 con desayuno incluido.



CINCO RIOS LODGE














miércoles, 15 de octubre de 2014

PATAGONIA INMENSA


Un volcán patagónico y un poeta dialogan en silencio. Pero el viento quizás escucha...

Hicimos esta travesía en dos partes y con un destino final, la ciudad de Ushuaia. Eso era todo lo que llevábamos escrito en nuestro cuaderno de viajes, manejar hasta llegar a Tierra del Fuego. Todo lo demás lo fuimos planificando en el momento o algunas horas antes.
 
PRIMER ETAPA:  LA PARVA, CHILE - BARILOCHE, ARGENTINA 

DIA 1

Las fechas nos fueron impuestas, teníamos compromisos antes, durante y después de nuestro viaje, así que nos adaptamos. Salimos un 30 de agosto.  

Nuestro punto de partida fue el pueblo de Farellones en las montañas nevadas de Santiago, a unos 2500 metros sobre el nivel del mar. Allí planificamos nuestra ruta para esa tarde de forma de poner un limite a las horas que manejaríamos al sur, y escogimos un lugar decente donde dormir, en vista de que el año pasado en un viaje similar, manejamos hasta que caímos dormidos frente a una estación de servicio en medio de la nada al norte de Mendoza. 
Lamentablemente cuando teníamos todo listo y el carro cargado nos recordaron la restricción del horario. “Autos solo en subida a la montaña” y por ello tendríamos que esperar un par de horas a que abrieran el camino en dirección a Santiago. 
Como consecuencia, una vez más, y como despedida oficial de lo que fue nuestro comedor, bar y cyber café oficial en los días que estuvimos en Farellones, almorzamos en El Montañés. Aunque no puedo negar que los pisco chilenos que nos servían nos encantaron,  fue su bife con papitas o la entraña, lo que nos atrajo cada día…bueno y también quizás la escasa oferta de lugares para comer. 


Total salimos en la tarde y con la carretera nevada, unos cuarenta kms hasta llegar a la ciudad por una carretera sinuosa que a veces marea. En Santiago nos movimos como pez en el agua. Hemos ido varias veces, así que llegamos a Las Condes, nos incorporamos a la Costanera Norte y en poco ya estábamos montados en la Carretera Panamericana, que también llaman Ruta 5, con rumbo a Victoria. La ciudad donde dormiríamos esa noche nos quedaba a unos 660 kms y sería el punto de cruce al este para seguir hacia Argentina la mañana siguiente.
Rancagua, Curicó, Talca, Chillán nombres familiares del viaje anterior que al igual que este hicimos en una camioneta Renault Kangoo que se portó impecable y que consumió poco del muy costoso combustible.  Hicimos una sola parada para reabastecernos  después de unas seis horas manejando y aprovechamos para comer; sabíamos que a la ciudad de Victoria llegaríamos tarde.


La cena no le hizo honor a la comida chilena aunque nos la vendieron como la mejor. Comimos una “plateada” que le gustó más al perro que buscaba nuestra atención desde afuera, que a nosotros, así que nos redondeamos el apetito con algunas chucherías y refrescos, y seguimos nuestro camino.
Todavía faltaban varias horas hasta llegar a Victoria, que mas que una ciudad parece un pueblo, pero con evidencias claras de buena planificación urbana colonial, con sus calles alrededor de la Plaza de Armas en el centro; y diagonal a esta, encontramos nuestro hotel por unas horas: Royal Victoria. No muy barato barato, pero si muy limpio y bien atendido y con excelente internet!! 

DIA 2

A las siete de la mañana en punto estábamos sentados desayunando. 
Hay algo extraño con los viajes por tierra…dan un apetito voraz. Siempre, siempre teníamos hambre. Detenernos a comer fue imperdonable. 
Arrancamos disfrutando de un día espectacular y pronto nos alejamos de la carretera panamericana para adentrarnos en la más estrecha Ruta CH-181 que nos va regalando un paisaje como pocos: los volcanes nevados de la región de la Araucania. Indescriptible las vistas! Los volcanes nos hacen evocar recuerdos de infancia. Aquellas fotos en los textos escolares donde aparecían montañas triangulares con los picos nevados.  
Los volcanes nos dan vueltas alrededor de la ruta. Lonquimay y Tolhuaca junto a bosques de  centenarias araucarias posan para nuestras cámaras. 







Después de pasar el Túnel Las Raices (el segundo más largo de Suramérica) y sin darnos cuenta estamos en el paso internacional Pino Hachado, primero de muchos encuentros con  autoridades fronterizas. Cruzamos sin mayor problemas, y estamos en Argentina.
Como veníamos relajados porque nos parecía que dominábamos 600 kms fácil, decidimos desviarnos en la ruta y hacer los lagos argentinos. 


Primero recorrimos parte de la estepa, esa gran extensión argentina de carreteras eternas, y nada alrededor salvo un viento que casi nos mueve el carro, fueron unos 250 kms al sur sin cansarnos, y siempre distraídos. En realidad parte de este trayecto lo pasé en el cómodo asiento de atrás y entregada a Morfeo. Nada despreciable tomando en cuenta que cuando despertaba veía el paisaje de arriba, el de un cielo azul con unas nubes distintas, nuevas para mi. Terminas por apreciar cada cosa que te llega a los ojos. De todas maneras al entrar en territorio lacustre, me incorporo para disfrutar este cambio de paisaje.
Ramon se conoce esta zona como la palma de su mano así que vamos felices de saber que a pesar de que alejamos nuestra llegada a Bariloche, llegaremos al destino en el momento justo.


A pesar de haber estado unas cinco veces antes en Bariloche, nunca nos habíamos aventurado al paseo de “los siete lagos”. Llegamos por Junin de los Andes recorriendo unos 100 kms por la Ruta 40 que va bordeando los lagos. Oficialmente son 7. Lácar, Machónico, Falkner, Villarino, Espejo, Correntoso y Escondido. Decidimos irnos deteniendo en cada uno de ellos y apreciarlos fuera del carro. Eso si, por la época, fue imposible meternos en el agua. 




Los lagos es algo que te deja sin palabras. Son cristalinos y cuando están tranquilos reflejan las montañas que los rodean con su vegetación llena de coihues. Es dificil escoger cual es el lago más lindo y difícil recordar los nombres y cada detalle, creo que la belleza del paisaje me nubló la inteligencia y así, fracasé en cada test que me hicieron para ver si recordaba detalles del camino. Decidimos parar en San Martin de los Andes, un pueblo pintoresco que me encanta. Es como para quedarnos y pasar el resto del día y noche ahí, pero sólo paramos para almorzar en Pizza Cala. Un buen descanso de tanto manejar. Cuando ya nos encontramos de frente con el que a veces llaman el octavo lago, el Nahuel Huapi, se asoman las luces de Bariloche y con ellas la llegada a Arelauquen Bungalows, donde nos quedamos por varíos días justo frente al Lago Gutierrez.